<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-30024068</id><updated>2011-09-17T03:21:20.566-07:00</updated><category term='uno'/><category term='cuatro'/><category term='siete'/><title type='text'>Ojo de tormenta</title><subtitle type='html'>"Bastante ocupado estaba por el momento en llegar a ser, o ser lo más posible Adriano" (Marguerite Yourcenar, "Memorias de Adriano")</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://ojodetormenta.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30024068/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ojodetormenta.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>clepsidradefuego</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>4</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30024068.post-116676647985054579</id><published>2006-12-21T21:42:00.000-08:00</published><updated>2008-06-23T15:51:30.309-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='siete'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p style="font-family: georgia;font-family:times new roman;"  class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;            Mi madre dice que las casualidades no existen. Yo, que alguna vez fui alumno en la Facultad de Humanidades y tuve que leer a Spinoza para aprobar un curso de filosofía moderna, comprendí que mi madre tenía razón.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;font-family:times new roman;"  class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Después vino la vida y volví a comprender una vez más no sólo que mi madre tenía razón sino que no hacía falta leer a Spinoza para llegar a comprobarlo. Pero eso fue después, mucho después, es decir cuando yo tuve la edad de mi madre, que para mí fue siempre la misma porque las madres no envejecen. Jóvenes pueden ser las solteras, como mi tía Ana que era dos años menor que mamá, ancianas son todas las abuelas del mundo y aún todas las ancianas del mundo parecen abuelas. Y eso es lo que creía y sigo creyendo, ahora que tengo la edad de mi madre y compruebo también algo que leí hace muchos años, lejanos años, algo que dijo Platón que dijo Heráclito: &lt;i style=""&gt;“panta rei”, “todo fluye&lt;/i&gt;” cacareó Teresa Perez Ordoñez, la profesora de Griego II, con su extraña voz de chicharra cibernética. Lo comprobé frente al espejo del baño una mañana invernal cuando descubrí, mientras me afeitaba, que la luz eléctrica se reflejaba potente y nítida en la calva que sobresalía entre unos pocos cabellos, sobrevivientes incólumnes de una guerra perdida. Una mancha blanca y brillante se imponía como una joven estrella a centímetros de la sien izquierda en mi cabeza. Entonces recordé a Platón y a Heráclito y a la profesora Pérez Ordóñez, y su voz de chicharra cibernética resonó todo el día en mi cabeza y comprendí que el tiempo había pasado y entonces el rostro de Horacio desembarcó junto a incontables carabelas del pasado en el despoblado continente de mi memoria.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;font-family:times new roman;"  class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Horacio es mi mejor amigo, y digo “es” aunque se haya muerto y se haya llevado toda su risa y sus secretos y esa forma sutil y torpe de andar entre los días como un equilibrista que en medio de una tormenta intenta abrir un paraguas imposible y está vestido siempre con un saco a cuadros marrón, blanco y negro de los años cincuenta.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;font-family:times new roman;"  class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;font-family:times new roman;"  class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;“&lt;i style=""&gt;¿Dónde andarás flaco? ¿Te encontraste con Lucía?, dicen que allá todo es posible. ¿Y el gordo Heredia, se casó otra vez?, mandale saludos de mi parte, decile que Roberto está bien, que también lo extraña.”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;font-family:times new roman;"  class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;font-family:times new roman;"  class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Roberto niega el paso del tiempo abstraído en un ajedrez eterno, mientras toma café en el Ulises, el bar de Callao y Córdoba. En los tableros de Roberto, en sus partidas las casualidades no existen. Mi madre que quiere muchísimo a ese &lt;i style=""&gt;chico de cincuenta y dos años&lt;/i&gt; y que no sabe ni siquiera cómo se mueven los peones piensa que la vida se parece a&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;las partidas de Roberto. Mientras, enciendo el primero de la mañana y miro cómo se enciende el mundo en las ventanas del Ulises, mundo inquieto, tic-tac tic-tac incansable, panta rei, mundo arrastrándose como una oruga torpe y ciega, mientras... entonces después del primer sorbo de este expresso que me devuelve a la vida, mientras, me pregunto quién está moviendo las piezas, porque hay días que se siente como un jaque mate palpitando a centímetros de la sien izquierda de mi cabeza justo donde la luz se posó una mañana de invierno y descubrí que me había quedado pelado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;font-family:times new roman;"  class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Mi madre dice que las casualidades no existen, lo mismo dijo Raquel el día que supimos que Horacio se había pegado un tiro. Ese fue el peor día de mi vida. No lloré. Me tragué el corazón como un pedazo de plomo que se alojó en mi estómago durante muchos años. Me fui a caminar solo, me senté en los bancos de muchas plazas, fumé muchos cigarrillos y entonces me olvidé que Horacio había muerto y lo fui a buscar al Ulises y lo esperé, y aún después de tomar plena conciencia de lo acontecido lo esperé, lo esperé durante muchos años.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;font-family:times new roman;"  class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;A veces me parece que el tiempo pasó demasiado rápido. O tal vez nosotros vivíamos demasiado lento o dejábamos que el tiempo pasara, postergando así la vida para siempre. Demasiado seguros de que mañana seguiríamos siendo jóvenes, demasiado seguros de mañana. No lo sé. Después de todo, si tuviese otra oportunidad, estoy seguro que volvería a gastar mi vida en el Ulises tomando café y compartiendo cada minuto con los muchachos. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: georgia;font-family:times new roman;"  class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Mi madre siempre lo dice..., una y otra vez lo repite dándose aires de pitonisa. Ayer cerraron el Ulises. Yo sé que no es simplemente casualidad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-family: georgia;font-family:times new roman;" &gt;   &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30024068-116676647985054579?l=ojodetormenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ojodetormenta.blogspot.com/feeds/116676647985054579/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30024068&amp;postID=116676647985054579&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30024068/posts/default/116676647985054579'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30024068/posts/default/116676647985054579'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ojodetormenta.blogspot.com/2006/12/mi-madre-dice-que-las-casualidades-no.html' title=''/><author><name>clepsidradefuego</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30024068.post-116676106011880608</id><published>2006-12-21T20:08:00.000-08:00</published><updated>2008-06-23T15:49:48.551-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuatro'/><title type='text'>¿Qué hacer con un día de suerte?</title><content type='html'>&lt;o:p style="font-family: georgia;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;span style="font-family: georgia;font-family:lucida grande;" &gt;            En ese entonces yo era un tipo feliz. Ahora que me pongo a recordar cómo sucedió todo, sospecho que la culpa es del portero, sí..., él le sugirió a Paula que nos mudásemos, que una tía suya vendía una “linda casita en barrio Parque, con patio y todo, dos dormitorios y un garage enorme, como para dos camionetas, el Rony se va a poner loco de contento” dijo y le acarició el flequillo al perro. Por supuesto no sabía que el Rony se iba a morir pocos meses después igual que el canario y el gato.&lt;/span&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: georgia;font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Es cierto también que la supuesta tía del portero era en realidad un tipo al que éste&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;le debía no sólo unos pequeños favores, el gordo Cardona, un policía retirado que tenía en Las Flores una casa de juegos y necesitaba vender la propiedad que Paula y yo decidimos comprar aquella tarde de marzo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: georgia;font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Sin embargo la que tuvo la idea fue la mujer del portero, aunque pensándolo bien la madre Paula fue quien le comentó que estábamos incómodos en el departamento, que no había lugar para las visitas, bah..., inventos de la vieja que siempre quiso manejarnos la vida. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; font-family: georgia;"&gt;Y así podría seguir encontrando causas antecedentes hasta llegar a un Adán sin palabras, mudo, reflejado su rostro en un charquito, sin poder preguntarse ni siquiera quién carajos es.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: georgia;font-family:lucida grande;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: georgia;font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Nos mudamos el siete de abril, “siete del cuatro” me dije, después me acordé de los consejos del abuelo y conté a los que estábamos en la habitación, “el Rony, Paula, el Bocha, Mario, la madre de Paula y yo, seis” dije casi susurrando mientras apuntaba con el pulgar izquierdo el techo y mantenía la mano derecha abierta, “seis” repetí y pensé que la vieja me traería mala suerte...además, pensé, seis seis seis, no era aconsejable, entonces me crucé a la agencia de la Pocha y le puse un pesito a la cabeza al cinco setenta y cuatro, y al otro día fui a cobrar los setecientos pesos argentinos, pero ya para entonces había perdido la alegría y la suerte, porque el espejo ya se había convertido en un rompecabezas imposible reflejando un mundo imposible despedazado en mil partes.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: georgia;font-family:lucida grande;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: georgia;font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;No sé quién nos regaló ese espejo de mierda. Espejo que por otra parte nunca usamos mientras vivimos en el departamento, en calle Italia, cuando todavía éramos felices. Ustedes dirán que mi relato es tendencioso, pero la verdad me parece que el espejo era de la abuela de Paulita y cuando la octogenaria murió, la madre de la que era mi esposa, decidió apropiárselo y regalarnos semejante baratija señalando así nuestro desdichado destino.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: georgia;font-family:lucida grande;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; font-family: georgia;font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;El bocha siempre fue un tipo cuidadoso, pero ese día se había puesto unos viejos zapatos negros con suela de goma y también ese día La Toti había encerado por última vez los pisos del departamento. Mario quiso llevar el espejo pero es demasiado petizo Mario, el Bocha entonces atacó el mobiliario embalado en papel de diario, una pilada que nos prestó Raymundo el verdulero, y no alcanzó a dar dos pasos que patinó con espejo y todo y no hubo caso, yo supe entonces que serían siete años, ni uno más ni uno menos, siete años de mala suerte, y pensar que fue un siete... un siete de abril de algún año que no quiero recordar, siete años atrás.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" face="lucida grande" style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" face="lucida grande" style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;José, mi mejor amigo,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;me lo había dicho, José que no era el hijo de Jacob ni había abierto en su puta vida una Biblia, escuchó mi sueño y anunció que vendrían tiempos malos, pero José siempre anunciaba tiempos malos y yo todavía no sabía que iba a suceder lo del espejo y tampoco había leído la Biblia y me pareció ridículo que en mi sueño apareciesen vacas flacas, sí, y eran siete, siete también como aquel desgraciado día. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" face="lucida grande" style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Pero eso fue la noche anterior y yo no sabía aún que meses después el Rony se iba a morir igual que el canario y el gato.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" face="lucida grande" style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" face="lucida grande" style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Entonces nos mudamos a pesar del espejo. Paula siempre se reía de mis supersticiones, de mi cuidadoso andar esquivando escaleras y columnas, de mi solemne respeto por los gatos negros y mi obsesión, heredada de mi padre, de acomodar la varilla de pan de manera que no quede nunca panza para abajo. Pero ese mismo día fui a la librería y compré una libretita de veinticuatro páginas, de diez por seis centímetros, anillada, y comencé a anotar, día por día, los sucesos que la mala suerte traería a nuestras vidas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" face="lucida grande" style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;De más está decir que después de la muerte de las mascotas nuestra vida de pareja cambió completamente y algunos años más tarde nos separamos definitivamente. De más está decir que ya nunca más acerté un número en la lotería y que perdí el empleo y nos robaron el auto y no resultó ninguno de los negocios que hice posteriormente y después vino la hepatitis, la otitis, la artritis y otras “itis” que me dejaron sin fuerzas ni recursos de ninguna clase.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Mientras, yo lo registraba todo en la pequeña libreta y era mi único triunfo, mi secreto triunfo a pesar del espejo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Los amigos se fueron, los parientes se alejaron, los compañeros de trabajo dejaron de serlo cuando Don Gómez me dijo: “ya no tenés nada que hacer acá pibe, perdoname pero sos yeta, y eso no se cura”, y me pagó la indemnización y hasta me regaló un mes, pero yo sabía que no era incurable.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Después vendimos la casa, dividimos las partes, yo puse todo en el banco y me mudé a la pensión, con esa platita más la indemnización y el mes de yapa que me regaló Don Gómez pude tirar durante estos últimos tres años.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Pero todo llega, todas las condenas se cumplen algún día, hasta las perpetuas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; font-family: georgia;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Y así pasaron siete años desde aquel siete de abril siete años atrás. Las hojas de la libretita están un poco ajadas, yo estoy un poco más gordo y tengo algunas canas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y en el rostro una indeleble expresión de cansancio, pero hoy el cielo está despejado, no lo sé, a mí el otoño siempre me pareció la mejor estación, son las tres de la tarde, el sol está calentando la ciudad, es mi primer día de suerte después de tanto tiempo, a veces me acuerdo de ese Adán sin palabras con su rostro reflejado en un charquito, a veces también me siento un poco como esos presos que son liberados después de cumplir la condena, y entonces me pregunto qué carajos voy a hacer con un día de suerte.&lt;/p&gt;&lt;span style="font-family: georgia;font-family:lucida grande;" &gt;   &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30024068-116676106011880608?l=ojodetormenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ojodetormenta.blogspot.com/feeds/116676106011880608/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30024068&amp;postID=116676106011880608&amp;isPopup=true' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30024068/posts/default/116676106011880608'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30024068/posts/default/116676106011880608'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ojodetormenta.blogspot.com/2006/12/qu-hacer-con-un-da-de-suerte.html' title='¿Qué hacer con un día de suerte?'/><author><name>clepsidradefuego</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30024068.post-115171169511017890</id><published>2006-06-30T16:49:00.000-07:00</published><updated>2008-06-23T15:45:04.842-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='uno'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;No iba a poder dormir durante días si seguía con el café. Esta era la sexta taza de la noche que se reflejaba negra en el líquido negro, cargado, cálido como la amistad. Pienso en el café y recuerdo tantas charlas... los viejos tiempos, los tiempos viejos como los recuerdos. Y mientras dejábamos de ser una promesa, nos comprometíamos, nos casábamos y la mar en coche, teníamos hijos, envejecíamos junto a los tiempos que se hacían viejos como los recuerdos y los albumes de fotos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Y los viejos comenzaban a morirse, y los muertos se hacían parte del pasado,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;alguien transmutaba sus vidas en mitología. Y los hijos crecían y empezaban los malentendidos porque curiosamente tanto ellos como nosotros teníamos razón y así empiezan todas las guerras.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;No iba a poder dormir durante días si seguía recordando, pero era inevitable, como el café. Esta era la séptima taza y la noche entonces se alargaba. Como cuando Ernesto y Julio venían a casa, los tiempos eran nuevos en esos tiempos y nosotros jóvenes como los viejos en otros tiempos, tiempos incomprensibles, lejanos, de otros siglos. Ernesto nos hablaba de sus mujeres y de la novela que nunca terminó de escribir. Julio ahorraba para comprar un Chevy, trabajaba en la ferretería de Don López, estaba enamorado de Laura, la menor de sus hijas. Yo estudiaba Derecho y trabajaba con el tío Martín, pero sólo quería viajar, conocer los amaneceres de todos los países.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Más tarde, Julio se compró el Chevy, viajamos a muchos lugares, vimos el amanecer muchas veces en muchos sitios distintos y siempre era igual, un día desperté en mi casa porque los perros como los gallos ladran a la misma hora y estaba amaneciendo en las ventanas de todas las casas del barrio y me di cuenta que la belleza era otra cosa, no estaba tan lejos. Julio siguió trabajando en la ferretería incluso después de que murió el viejo López, que murió justo cuando los tiempos para nosotros empezaban a dejar de ser nuevos y todavía no éramos viejos pero ya no éramos jóvenes, Laura se casó con el Ingeniero Laudens, Matías Laudens, un muchacho del centro, hijo del viejo Laudens, que también murió y también tenía una ferretería. Después yo fui profesor de Bernardo Laudens López, pero eso fue después, cuando los tiempos ya eran definitivamente viejos. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Ernesto se casó varias veces, tuvo tantos hijos que ya no recuerdo sus nombres. Yo conocí a Silvia una tarde de algún año de la década del setenta, cuando ya no estudiaba Derecho sino Historia. Vivimos en muchos lugares, otra vez busqué lejos mi destino como un Ulises de las Pampas, y también volví a encontrar mi sombra esperándome en el Café del barrio, donde las noches alguna vez también fueron largas.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Ayer corrigiendo exámenes me topé con ese apellido... Laudens López, y entonces recordé a Laura y a Julio y a Ernesto y al viejo López y a todos los fantasmas que poco a poco fueron surgiendo de los subsuelos de mi alma, y preparé café, y la noche convocó al tiempo viejo como los recuerdos y los albumes de fotos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Julio sigue enamorado de la hija de Don López, que murió una tarde de otoño, pero hay cosas que no mueren, ni siquiera envejecen, son nuevas cada día como el amanecer que ahora irrumpe en las ventanas de todas las casas del barrio. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30024068-115171169511017890?l=ojodetormenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ojodetormenta.blogspot.com/feeds/115171169511017890/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30024068&amp;postID=115171169511017890&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30024068/posts/default/115171169511017890'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30024068/posts/default/115171169511017890'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ojodetormenta.blogspot.com/2006/06/no-iba-poder-dormir-durante-das-si.html' title=''/><author><name>clepsidradefuego</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30024068.post-115137371912974122</id><published>2006-06-26T18:57:00.000-07:00</published><updated>2006-12-11T23:14:16.880-08:00</updated><title type='text'>Fútbol y esperanto</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/6320/3132/1600/Zamenhof.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/6320/3132/320/Zamenhof.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;Ludwik Zamenhof no sospechó el curioso destino que le sería impuesto al idioma que había creado. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;Tan sólo pretendía inventar una lengua universal, que todos los hombres pudiesen aprender rápidamente. Una lengua que tuviese una gramática sencilla, estructurada lógicamente y poblada de vocablos de raíz griega y latina. Lo consiguió. Inventó el esperanto.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;Diez años de investigación le llevaron al médico alemán definir su obra. En 1887 publicó &lt;b&gt;&lt;i&gt;La lingvo internacia&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style=""&gt;(&lt;/span&gt;La lengua internacional), cien años más tarde la FIFA declararía al esperanto idioma oficial de los torneos internacionales de fútbol. Pocos lo saben. Cuando leí la noticia despareció por fin mi perplejidad ante los diálogos entablados entre jugadores y árbitros de diferentes nacionalidades. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;*&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;Muchas veces me pregunté en qué idioma discutían los árbitros y jugadores cuyas lenguas natales eran diferentes, discusiones que tenían lugar frecuentemente cuando los primeros cobraban penal. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;¿En qué lengua se formulaban las peticiones y puteadas? Se sabe que un insulto proferido en una lengua que el interlocutor no comprende, es un insulto ineficaz. Los mismos jugadores comenzaron a reclamar que se reglamentase el uso de una lengua común en los torneos internacionales. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;*&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;¿Por qué el esperanto y no otro idioma? Las razones admitidas por la FIFA son dos. La primera es que el esperanto no es la lengua oficial de ningún país, por lo tanto la elección no favorecía a ningún equipo. La segunda es la simplicidad de su sintaxis, esta cualidad hace que pueda ser fácilmente aprendido por cualquier jugador y árbitro.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;Durante el debate que precedió la decisión se precipitaron algunas propuestas interesantes. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;Algunos afirmaron que se debía hablar el idioma del país en donde se jugase cada partido. En ese caso, de realizarse el torneo en Estocolmo, los jugadores y árbitros deberían previamente practicar con precisión la pronunciación del idioma sueco y enfrentar así su intrincada sintaxis. Uno de los defensores de esta moción adujo un ejemplo del terreno de la filosofía, comentó que Miguel de Unamuno había emprendido el estudio del danés para leer la obra de Kierkegaard. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;Sin embargo, esta posición tenía varios problemas, por un lado favorecía en muchos casos al equipo local, y sobre todo, implicaba en los profesionales del deporte un constante aprendizaje de diversas lenguas. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;No faltaron quienes postularon que se eligiese el idioma chino, la razón es evidente, es el más hablado del mundo. Por supuesto, hubo fuertes presiones para que la decisión recayera en el inglés, es tarea demasiado fácil imaginar los argumentos expuestos. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;También se propuso el hebreo, “el idioma de Dios” dijeron sus promotores, “volver al latín” era el lema de los humanistas. La ocurrencia más curiosa: el sanscrito, lengua indoeuropea madre del griego y sus descendientes.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;Pero finalmente, como hemos dicho, se eligió la lengua que un siglo atrás inventara el Dr. Zamenhof. Los esperantistas de todo el mundo están felices. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;Yo tengo mis sospechas, las razones presentadas por la FIFA me parecen atendibles, pero creo que hay otras razones, razones ocultas, razones oscuras que fundamentan esta decisión. &lt;/p&gt;     &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;Los hombres de Zamenhof avanzan, el fútbol es uno de los deportes más populares del mundo, ya se habla de la posibilidad de aplicar la misma medida en torneos de Basket y Volleyball.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;/p&gt;Nota: El presente artículo pretende ser humorístico, la información es claramente apócrifa.&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30024068-115137371912974122?l=ojodetormenta.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ojodetormenta.blogspot.com/feeds/115137371912974122/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30024068&amp;postID=115137371912974122&amp;isPopup=true' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30024068/posts/default/115137371912974122'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30024068/posts/default/115137371912974122'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ojodetormenta.blogspot.com/2006/06/ftbol-y-esperanto.html' title='Fútbol y esperanto'/><author><name>clepsidradefuego</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
